CONSECUENCIAS Y COSTOS DE LA VIOLENCIA
 

Las consecuencias de la violencia en la psiquis y el cuerpo

La violencia de género limita de tal forma el ejercicio de las capacidades y libertades fundamentales de las mujeres que la sufren, y ocasiona tal grado de incapacidades, que se vuelve un obstáculo sustancial no sólo para su desenvolvimiento individual, sino para el desarrollo saludable de sus hijos e hijas.

La relación de sometimiento e indignidad genera aislamiento social y es factor primordial en la aparición de enfermedades físicas y psíqicas que llevan en no pocas ocasiones al suicidio.

El sufrimiento psíquico asociado al maltrato se relaciona con una variedad enorme de problemas de salud mental, en particular depresión, ansiedad y síntomas del trastorno de estrés postraumático, fatiga crónica, trastornos del sueño, trastornos de los hábitos alimentarios y abuso de alcohol, drogas y/o psicofármacos.

Afecciones gástricas, trastornos musculares, neuralgias y dolor generalizado son, junto a las fracturas u otras consecuencias inhabilitantes de la violencia ejercida contra el cuerpo, las manifestaciones físicas que junto a las psicológicas, condicionan, limitan y a veces dan fin a la vida de las mujeres.

Los hijos e hijas de las víctimas de violencia de género, por su parte, se ven expuestos al padecimiento de patologías diversas que incluyen, entre muchas otras, retrasos en el aprendizaje y una tendencia (comprobada estadísticamente) a reproducir en sus vidas adultas las pautas de comportamiento aprendidas y "normalizadas", lo que hace necesaria la atención especializada para la protección y el tratamiento de las secuelas del daño.

Los costos sociales de la violencia

La OIT estima que la pérdida laborales causadas por el stress y la violencia, representan entre el 1% a 3,5% del PIB.

Alemania, pierde 14 billones de euros por los daños producidos a la sociedad y las empresas por los problemas causados por la violencia contra la mujer. En Australia se ha podido demostrar que las empresas asumen el 40% de los costos socioeconómicos causados por la violencia hacia la mujer, mientras el perpetrador sólo asume el 15% de lo costos.

Canadá, uno de los países que contabiliza los fenómenos de la violencia con mayor rigor, y en el que el número de muertes registradas es diez veces menor al de nuestro país, estima en 1.600 millones de dólares el costo de la violencia contra las mujeres dentro de sus fronteras. Estos costos incluyen las horas de trabajo perdidas por las mujeres en el lapso de recuperación taras un episodio de violencia, las pérdidas debido a incapacidades permanentes, el mayor uso de los sistemas de salud, la cuota parte que la violencia de género consume de los servicios policales, los tribunales y los servicios jurídicos, los costos de los servicios sociales y de los servicios de protección de los niños, niñas y adolescentes, etc.

Otros costos difíciles de cuantificar pero igualmente altos, son el efecto sobre la productividad y el desarrollo personal. La violencia limita la adquisición de habilidades nuevas y coarta el ejercicio de las ya adquiridas, disminuyendo la iniciativa y la capacidad de propuesta. Como consecuencia, hay una menor participación social de las agredidas, una menor oportunidad de ser independientes y alcanzar autonomía, y una reducción de lo que pueden aportar para sí, para sus familias y para la sociedad en su conjunto.